El poder de una chachalaca
Publicado el 08 Abr 2006
Lo que hasta hace poco mas de un mes, parecía una contienda decidida con plena ventaja para el candidato perredista, hoy es completa incertidumbre. Los estudios de mercado metieron la cuchara y la carrera presidencial se complicó.
Todo se inició con la publicación de la encuesta de GEA-ISA que informaba del repunte de Felipe Calderón y la caída estrepitosa de Andrés Manuel López Obrador. Los resultados colocaron al candidato panista por encima de su adversario por 2 puntos porcentuales.

Las críticas y las descalificaciones a la encuesta no se hicieron esperar, especialmente las de los militantes perredistas, a quienes obviamente molestaron los números. Sin embargo poco a poco fueron llegando otras encuestas que si bien no coincidían al 100% con el trabajo de GEA-ISA, sí señalaban un dramático cierre entre los dos candidatos.
El periódico Crónica se sumó a la tendencia con la encuesta de Ulises Beltrán que colocó a AMLO en 36% y a Calderon en 34%

Apenas ayer, el sondeo del Diario Milenio señaló que López Obrador bajó de 38% en marzo a 34% en abril, mientras que el panista se situó en 31%. Una diferencia de 3 puntos únicamente. (Durísimo golpe para Federico Arreola, quien dejara la dirección de este periódico hace unos meses, para integrarse abiertamente a la campaña de AMLO).
Lo que indica este panorama es muy simple: el efecto del “cállese Presidente” y el insulto de “chachalaca” terminó siendo mucho más dañino de lo que calcularon en el propio equipo de López Obrador. Esto, aunado al excelente spot del PAN ” mercadológicamente hablando” que le comparaba con Hugo Chavez; sumado a la soberbia del candidato de izquierda para no responder preguntas incómodas y no aceptar mas que un sólo debate, parece que le ganaron el posicionamiento de intolerante, costándole un descenso en lo que ya se califica como un marzo negro para AMLO.
Señalé esta posibilidad en el artículo ¿Por qué AMLO puede ganar la Presidencia?: El juego del Posicionamiento, explicando que un error del tabasqueño era lo único que le podría voltear el carro en la última curva. Finalmente sucedió.
Lo que no logró René Bejarano y sus ligas; lo que no hizo Gustavo Ponce y sus 17 viajes a Las Vegas; lo que no pudo el escándalo devenido del predio del Encino; lo que no hicieron todos los señalamientos de corrupción al PRD ni el obvio distanciamiento con Cuauhtémoc Cárdenas “líder moral del partido”, lo vino a hacer una gritona avecilla galliforme en peligro de extinción…”La Chachalaca”
Faltan poco más de 80 días para las elecciones, aún no hay nada escrito… y lo mejor está por venir.

