De publicidad elegante y vulgar

Publicado el 06 Feb 2006

Hace unos dí­as vi un comercial televisivo que llamó mi atención, no por su calidad, sino por la vulgaridad con la que se tocaba un tema, en el que la publicidad, al menos en México, ha tratado de ser inteligente, sutil y elegante: el sexo.

El anuncio abre con close up de una mano femenina, tamborileando sobre la cama; por la posición se puede ver que la persona está boca arriba y en el audio se escucha el acto sexual pero únicamente los pujidos de un esforzado varón. El mensaje tácito del locutor, obviamente enfocado a las mujeres, es “Ya deja de fingir”, después se hace la presentación de un medicamento tópico estimulante y volvemos a ver la misma toma, pero ahora la cama se mueve con vigorosa intensidad, escuchándose los gemidos de dos personas cual si fueran estrellas de pelí­cula porno; finalmente la mano aprieta las sábanas en clara escena climática que serí­a la envidia de Sylvia Kristel.

El citado anuncio es del gel femenino, Multi-O®, por supuesto de Genomma Lab… y digo “por supuesto” porque este laboratorio se ha hecho famoso por sus polémicos productos “milagrosos”. De hecho, en son de broma, algunos médicos comentan que si Genomma Lab continúa emitiendo sus medicamentos, pronto ellos se quedarán sin empleo.

En México han proliferado infinidad de laboratorios con soluciones del tipo “mágico”, prometiendo remedios cuasi instantáneos para padecimientos ancestrales como la calvicie, el sobrepeso, las disfunciones sexuales, las hemorroides, el acné, entre otros.

Sin embargo no estamos aquí­ para analizar las fórmulas o saber si éstas funcionan; en lo personal jamás he adquirido estos remedios y no puedo hablar de sus resultados con veracidad. Pero de lo que definitivamente sí­ puedo opinar es de su mal gusto para realizar publicidad; de hecho, ahora que recuerdo, ellos mismos tiene otro producto, Genoprazol®, cuyo manifiesto televisivo es la toma a detalle y cruda de un sistema digestivo ulcerado… ¡Dios mí­o! ¿A quién se le ocurren estas ideas?

La pregunta es ¿Se puede hacer publicidad de estos temas sin ser burdo? Por supuesto.

Otros laboratorios, reconocidos en el mundo por su prestigio y calidad, también manejan productos que podrí­an prestarse a imágenes vanales y corrientes, y sin embargo logran tratamientos mucho más serios y refinados; prueba de ello es la excelente publicidad emitida por Pfiezer para Viagra®, con las mujeres aplaudiendo, o la de Lilly Icí¶s para Cialis®, donde no hay escenas de sexo explí­cito, tan sólo sutiles pero efectivas insinuaciones al tema, logrando con ello publicidad elegante, inteligente, persuasiva y de buen gusto.

Conocido es que muchas veces los CEO’s de cada compañí­a, escogen los peores caminos para su publicidad (Veáse el artí­culo Un tripié para la mercadotecnia) y que en otras ocasiones, son las agencias quienes se esfuerzan por realizar una tremenda obscenidad… No sabemos aquí­ a quién atribuí­rselo, pero definitivamente, pongámonos de pié para ovacionar a un digno competidor para la Palma de Oro a lo grotesco.

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